Familia ADR

«La Mente de Cristo te permite planificar la reforma que tú generación demanda para calzar en la potestad de Dios(Hch 26:18)»

lunes, 1 de abril de 2019

FE


«Aun cuando la adversidad se esmere en cubrir mis ojos; en el espíritu, por la fe puedo ver»

Si bien es cierto que por la Fe Noé fue advertido de cosas que aún no se veían, He 11:7, la forma en que se comunicó esa advertencia, fue poco ortodoxa (fue especial). Fue Dios mismo que le habló a Abel, Enoc y Abraham. Esto nos sugiere que la voz de Dios estrena el arquetipo sublime de comunicación, entre Él y el hombre, por su espíritu, Ro 8:14. Y la Fe es el promotor para que lo que se comunica pase de lo invisible hacia lo tangible, He 11:3.

La Fe pone en marcha, lo que con su voz, el Padre comunica.

La clave es reconocer su voz, en medio de muchas voces. Y el talento que se necesita para lograrlo, se haya en su naturaleza.

Si alguien a visto documentales de pingüinos, las crías quedan en tierra y los padres van al mar por comida, y cuando regresan van en fila hacia el lugar donde dejaron a sus crías, pero el criadero es de una población de casi 500 mil pingüinos, ¿cómo hacen para localizar a sus crías?, Lo hacen por el sonido, por el sonido identifican a las crías y éstos a sus padres.

Así mismo el Hijo de Dios, tiene que aprender a descubrir el “instinto de Dios y su sonido” que hace un eco interminable, que llama aa nuestr ser a vivir en paternidad con Él, este nace de la participación con su naturaleza divina, 2Pe 1:4.

Lo que el hombre por naturaleza es, tarde o temprano lo gobierna. El hombre moderno está acostumbrado a domesticar su naturaleza, que lo a llevado muchas veces a ser algo que verdaderamente no lo es. Por eso que tal camuflaje en el Reino “no funciona”, porque el pasaporte para ver y entrar en el, define que no es por apariencia sino “por sustancia”. Porque el Reino es también Él, haber visto a Jesús y haber entrado en Cristo, Jn 3:3,5. Ver y entrar es JesúsCristo, JesúsCristo es el entendimiento revelado de su Reino. JesúsCristo es el Reino, JesúsCristo es Naturaleza Divina, JesúsCristo es también Fe, porque Fe es la certeza y certeza en el original significa sustancia, y JesúsCristo es la misma imagen de su sustancia de Dios, He 1:3, esa sustancia que por el nuevo nacimiento la compartimos con Él, hoy.


viernes, 29 de marzo de 2019

EVANGELIO


Nuestra adhesión al Evangelio nace porque compartimos la misma naturaleza de Cristo.

El Evangelio se vive por sustancia y no se siente por conveniencia.

El Evangelio es el elemento fecundador del Reino, Mc 16:15. Que tiene el poder de concebir en cada criatura del mundo, la salvación.

Creer y ser bautizados, son el preludio de un nuevo nacimiento. La vieja naturaleza ante ésto, se alista para presentar batalla, ignorando que cada intento por resistirse resultará inútil, intentos que escriben su epitafio, que será su almohada en el futuro lugar donde caiga muerta.

Creer en este sentido, Mt 28:19, es conocer al Padre, que te sumerge (bautiza) primero en si mismo, para salvación; en JesuCristo, para muerte(Jesús) y resurrección(Cristo); y en el Espíritu Santo(linaje/naturaleza), como pasaporte para ver y entrar en el Reino de Dios.

El verdadero Evangelio desafía a todas las criaturas, que la verdad está en Dios y no en el mundo, darla a conocer como un ministro competente del nuevo pacto, 2Co 3:6, es el reto en la temporada que nos tocó vivir como generación del siglo XXI.

miércoles, 27 de marzo de 2019

GERENTE DE DIOS


“No hay peor ciego que el que ya vio la realidad y decide volver a cerrar los ojos”

El 45% de egresados técnicos y universitarios no es feliz con la carrera que estudió (fuente link a continuación,  https://gestion.pe/economia/management-empleo/45-egresados-tecnicos-universitarios-feliz-carrera-estudio-262087)
Si a eso le sumamos de los que inician estudios universitarios el 40% no lo termina, el porcentaje de descontento general, es enorme.
Creo yo, que esta misma estadística se pasea dentro de las filas cristianas, personas que no se quieren involucrar con la causa de Cristo, porque ni por su propia causa pueden hacer algo.
Y son los jóvenes los más afectados, que cuando llegan a una congregación, no buscan “hacer algo”, sino que surja un “algo” que de alguna manera produzca en ellos, realización. Al no encontrarlo, se van. Los jóvenes están cargados de cierta presión social, que los obliga a permanecer en un estado de alerta que los lleva al límite de sus emociones e ideas de cómo tiene que ser la vida, después del colegio. Y los que no aguantan, colapsan sobre sí mismos; no son ayuda para nadie, y ni se dejan ayudar por nadie.
Las congregaciones cristianas tienen que escoger que entre lo urgente, qué es importante hacer primero.
Porque un joven con un destino claro en la vida, es alguien que sabe lo que quiere estudiar y será un elemento productivo alegre, ya que trabaja en lo que le gusta.
Personas así tienen una mente con una mejor actitud para llevar a cabo la agenda de Dios. No todo lo va hacer Dios, porque los hijos de Dios son los encargados de llevarlo a cabo. Porque el anhelo ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de los hijos de Dios, Ro 8:19.
La creación espera la manifestación de los Hijos de Dios, existe cosas que Dios ya no va hacer, y pareciera ser que la creación sabe que cosas son, preguntémosle.
Tenemos que pasar del liderazgo casual y sin profesión hacia el sistema de gestión de gerencia con un grado de maestría en el Espíritu.
Las jefaturas de poder no pueden ya seguir siendo ocupadas por líderes, porque los líderes tienen seguidores y éstos no piensan. Para muestra miren las congregaciones cristianas, gente que se reúne a la espera que el líder hable, gente con cero iniciativa y llenos con la creencia que la única solución puede venir del líder. Eso es una pirámide. Líderes así luchan por su supervivencia, que cuando alguien aparece con una idea mejor que él y un ánimo mayor que el suyo, en lugar de apoyarlo, por temor lo tratará de anular o sabotear. ¿No lo han notado?, también pasa dentro de nuestras filas.
En cambio el gerente con un grado de maestría en el Espíritu, no busca seguidores, sino que se rodea con gente que piensa y que tienen iniciativa. Que cuando alguien tiene una idea mejor que la suya, lo secunda y no lo anula. Lo coloca a dirigir para que lleve a cabo su idea, lo apoya y le da los recursos para lograrlo, y este gerente cumple una función que monitorea al aspirante para que llegue a buen término su propuesta. El gerente del Reino inyecta pasión en sus filas y aviva cada vez que tiene la oportunidad el fuego creativo que Dios a puesto en cada uno de sus subordinados.
Un gerente con un grado de maestría en el Espíritu, es alguien que no solo tiene corazón, sino que también cerebro. No busca solo su realización, sino que su realización está sumergida en la realización de los demás. No dirige para destacar, sino que guía para que los nuevos valores despunten entre sus filas, gente destacada y con pasión que generen innovación. Un gerente que tiene un matrimonio sano entre el conocimiento profundo y la vida del Espíritu. Y lo digo de esta forma para que se note la marcada diferencia que existe entre un líder y un gerente de Dios.
Y concluyo diciendo que no necesitamos muchos Ayos (líderes), sino más Padres (gerentes), 1Co 4:15.