Familia ADR

«La Mente de Cristo te permite planificar la reforma que tú generación demanda para calzar en la potestad de Dios(Hch 26:18)»

jueves, 11 de abril de 2019

EL MATRIMONIO Y LA FAMILIA DISEÑO DE DIOS


El matrimonio y la familia no es sólo un diseño social, desde el Génesis ya era el diseño primordial del Reino de Dios.

El que a Nacido de Nuevo es poseedor de una naturaleza distinta, la divina (2Pe 1:4). Esta naturaleza tiene una maestría innata que educa y da forma al colaborador eficaz que llevamos dentro.

Un ejemplo las aves: como construyen nidos y algunos tan sofisticados, solo lo hacen cuando ya es el momento y van armando lo que será la morada que albergará vida por un tiempo, hasta que sus pichones crezcan y dejen su nido, y se vuelve a repetir el ciclo.

Así mismo nosotros somos moradas (tabernáculos móviles) que ahora albergamos vida por un tiempo, la de Él. Esta vida nutre y acompaña lo que verdaderamente somos, no teniendo ideas solitarias sino proyectos familiares con Él (Ef 2:19). El Reino de Dios es uno de ellos, es un proyecto familiar, que nuestro ser colabora eficazmente participando como un miembro de la familia de Dios.

El matrimonio es el inicio del Reino, es la pieza básica donde empezó todo para la humanidad, esa pieza básica también se llama ADAM, varón y varona (Gn 5:2). El matrimonio es el diseño ADAM, hechos para reproducir la imagen y semejanza del creador, tal y cual como nos lo dieron en el principio.

Con el Nuevo Nacimiento se nos devuelve a nuestro espíritu este primer diseño, que hoy empezamos a descubrir.
Por eso que defendemos el matrimonio y la familia, aunque hay mucha humanidad que aún no conoce esta verdad, la idea básica que el matrimonio pregona es: entre un hombre y una mujer que haya el día de hoy se mantiene vigente en sus corazones, como la esperanza postrera que clama una restitución que nos establecerá nuevamente en el lugar que nos fue quitado.

El Nacido de Dios es protector de esta verdad, que la sociedad de hoy no se cansa de corromper, nuestra insistencia es vital y una actitud tenaz nuestra mejor arma para no dejarnos llevar por las nuevas corrientes del mundo.

viernes, 5 de abril de 2019

EL REINO Y SU EVANGELIO


Todos tenemos un principio, y este es JesúsCristo. Solo un Nacido de Nuevo puede reconocerlo.

Cuando el Reino toca la creación, la realidad se altera, a esto se le denomina “milagro”. El Hijo de Dios es un itinerante del Reino, que lleva su manifestación, la del Reino, a donde quiera que vaya. No es común ver esto en el creyente promedio, por eso que la aspiración de esta generación es que tal manifestación se vuelva viral en cada Hijo, comenzando con uno mismo.

Jesús expresó esto cuando se hizo carne y habitó entre nosotros, la gente vió el milagro pero no pudo ver el Reino (Lc 17:21), porque había otro espíritu en la gente (Num 14).

El alma del hombre no puede ver el Reino de Dios, porque el Reino es espiritual, por consiguiente Jesús al hacerse carne lo hizo visible, pero por el espíritu de la gente de aquel tiempo no lo pudo ver.

El alma no entiende esto y se genera cierta fricción entre su razón y su emoción que le obliga a hacer “algo”, y ese algo es el “deseo humano privado de la voluntad de Dios”.
El alma intenta conocer a Dios desde su razón y su emoción, y le llama a esto “culto”. La religión usa el culto para jactarse de grandes cosas y presume, con esto, que conoce a Dios. Esta forma de vida discapacita al hombre, haciéndolo torpe al llamado de Dios.

El Evangelio del Reino tiene su “culto racional” (Ro 12:1), ese es nuestro culto que debemos fructificar y multiplicar.
El Evangelio del Reino plantea al Hijo de Dios el desafío de continuar a través de nuestra existencia, que el Reino de Dios se mantenga visible a la siguiente generación (Col 1:13).

El Reino de Dios tiene una expansión y esta expansión se lleva a cabo en la Tierra, como lo fue en el inicio desde el huerto, que ADAM enseñoree y sojuzgue, y ahora el postrer ADAM continúa esa labor.

Cuando Jesús se hizo carne planteó el reto que cada Hijo de Dios después de Él, debe superar, que el Reino sea tangible a toda criatura. El Evangelio del Reino anuncia salvación, cambio de naturaleza y también un cambio de jurisdicción con un territorio.

El evangelismo es la acción de los Hijos, que produce el punto de partida de la transformación de toda criatura y en todos los niveles de la creación como lo fue en el principio, para establecer un nuevo dominio. En el Evangelio del Reino hay la potestad para separar lo Santo de lo profano, descubrirlo es la clave del entendimiento del ministerio de la reconciliación, Dios nos reconcilió consigo mismo por Cristo y Dios estaba en Cristo reconciliando consigo mismo al mundo. La reconciliación solo sucede entre personas que tenían lazos de amistad y que por alguna razón se rompieron. Así mismo, solo lo que fue conocido por Él es reconciliable en Él y el Evangelio del Reino nos da la posibilidad para diferenciar lo reconciliable de lo que no lo es, evitando así las mezclas. No se puede evitar que el trigo y la cizaña crezcan juntos, pero la parábola nos dice que si se podía ver claramente quién era trigo y quién era cizaña, y ese es el entendimiento de este tiempo, saber quién es quién, y darles el Evangelio del Reino a los del trigo, aunque haya cizaña en el mismo campo.

Así que el Reino tiene su Evangelio y un culto (Racional), que se convierten en promotores, en mi opinión, que es el objetivo magno, de establecer los usos y costumbres del cielo expresada como una cultura global.

jueves, 4 de abril de 2019

NUEVO NACIMIENTO Y SU MENTE


Todos tenemos un principio, y este es el Mesías. Solo un Nacido de Nuevo puede reconocerlo. En el principio era Él (Jn 1:1), y ahora en Él nuestra vida fue hallada.

Cuando Nacemos de Nuevo, se descubre que nosotros estábamos escondidos en Él (Col 3:3-4), y la mente que se necesita para entenderlo, la Mente del Mesías.

Solo un Nacido de Nuevo la tiene y descubrirla es el primer desafío que el Hombre Nuevo está comprometido a superar.

Para el alma y su mente, entenderlo, es toda una hazaña que no está dispuesto a sortear.

El alma no entiende que ya enviudó, el Nuevo Nacimiento es la evidencia, de que su primer marido, el hombre viejo fue crucificado junto con Yahshua y murió (Ro 6:6). Y que ahora está libre para casarse con el que resucitó, el Hombre Nuevo creado según Dios (Ef 4:24).

La Mente del Mesías te enseña a descubrir lo que D-os, en el Nuevo Nacimiento, ya instaló dentro de ti, por su Espíritu.

La Mente del Mesías es como un arqueólogo, porque descubre cuidadosamente entre estratos y sedimentos lo que hay enterrado en la tierra. Esa tierra es polvo y ese polvo somos nosotros, la Mente del Mesías devela “al polvo”, a un “Hombre Nuevo y sus virtudes”. Y te anuncia que ahora Él está a cargo, el Nacido de D-os tiene acceso a este entendimiento, pero hay que acostumbrarse a esta realidad, para operar de una manera efectiva en el Reino de D-os.